1. PLANIFICACIÓN
- Prepara bien la narración, recuerda bien lo sucedido.
- Elabora un esquema con las líneas fundamentales del suceso: cuándo ocurrió, dónde ocurrió...
- Presta atención a los personajes: cómo son, qué pretenden, cómo les afectan los acontecimientos...
- La duración debe ajustarse al tiempo establecido. Por eso, es importante que ensayes la presentación previamente, delante del espejo o grabándote, para saber en qué puedes mejorar.
2. NARRACIÓN
- Emplea el narrador más apropiado: 1ª o 3ª persona.
- Divide tu exposición en las tres partes que ya hemos visto.
1. Planteamiento
2. Nudo
3. Desenlace.
3. CUESTIÓN DE PRÁCTICA
- Aunque puedes tener un soporte escrito o visual, debes transmitir la sensación de que estás hablando, no leyendo, pues eso es un claro signo de que dominas la narración.
- Habla alto, lento y claro.
- Cambia el tono de voz para resultar más ameno.
- Domina las pausas y los silencios.
- Ayúdate del lenguaje corporal: controla los movimientos y apóyate en los gestos para enfatizar tu exposición.
- Establece contacto visual con la audiencia.
- Evita las muletillas.
NOTA. Desde el otro lado, escucha a tus compañeros con atención, valora su exposición y trata de corregir en la tuya todos aquellos aspectos mejorables.

No hay comentarios:
Publicar un comentario