miércoles, 15 de noviembre de 2023

ARCIPRESTE DE HITA, Libro de buen amor

            Sobre el autor y su obra 

Poco se sabe del autor, salvo lo que él mismo nos dice en su obra. Juan Ruiz nació en Alcalá de Henares y fue arcipreste (cargo entre obispo y párroco) en Hita (Guadalajara). En cuanto a su única obra conocida, Libro de buen amor, se conserva en varios manuscritos, todos sin título. A lo largo del tiempo tuvo varias denominaciones, hasta recibir definitivamente el nombre de Libro de buen Amor, porque tal referencia al libro de buen amor aparece en varias ocasiones dentro del mismo texto. A partir del título se ha discutido mucho si tiene un propósito moralizante. Algunos críticos niegan tal propósito y califican tal libro de obsceno. Otras interpretaciones ven un propósito ejemplar basándose en el prólogo y en la indudable fe que se desprende de las composiciones piadosas o religiosas. La postura intermedia es la más aceptada en la actualidad. Veamos su argumento: 

 

  • Argumento  

Prólogo. Adopta el género del sermón culto en prosa, donde expone la intención de la obra, pero siempre con ambigüedad: enseña el camino del pecado (loco amor), para apartarse de él. 

 

Pseudoautobiografía novelesca. Se narran diversas aventuras amorosas del protagonista, cuyo desenlace final es el fracaso: 

  1. Comienza con una serie de casos amorosos fracasados:  

         - Dama noble. 

         - Dama virtuosa. 

         - Monja Doña Garoza (es el que más se parece a la idea del buen amor, pero  acaba con la muerte de esta). 

 

  1. - A raíz de los fracasos amorosos, pide consejo a Don Amor (sigue el modelo del Ars amandi de Ovidio). Este le recomienda: contratar una alcahueta, tener dinero, higiene, no beber, saber de música, hablar moderado y ser diligente. 

Toma vieja que tenga oficio de herbolera,  

que va de casa en casa sirviendo de partera,  

con polvos, con afeites y con su alcoholera 

mal de ojo hará a la moza, causará su ceguera.  

 

  1. - Primera conquista amorosa, bajo los nombres simbólicos de Don Melón y Doña Endrina (viuda), gracias a la intervención de Trotaconventos (alcahueta, antecedente de la Celestina). Sin embargo el episodio acaba con la muerte de Trotaconventos. (Planto) 

 

  1. - Últimos casos, todos con fracasos amorosos: 

       - Serranas (toma la iniciativa la mujer, pero en una versión muy diferente a las Serranillas de Santillana). 

       - Mora. 

       - Monja. 

                         - Viuda rica. 

       - Beata. 

 

      

Numerosos episodios intercalados, en medio de la pseudoautobiografía:  

- Una colección de cuentos (enxiemplos, fábulas y apólogos) que sirven como enseñanza moral y cierre de los episodios: ej. Don Pitas Payas, El mur de Monferrado e de Guadalfagara, Disputa entre griegos y romanos. 

- Narraciones alegóricas: ej. Don Carnal y doña Cuaresma (vence doña Cuaresma, en una parodia de los cantares de gesta). 

- Análisis y comentarios sobre aspectos morales: ej. Mujeres. 

- Composiciones líricas religiosas y amorosas de diversa métrica (popular y culta): ej. Virgen. 

 

 

  • Estructura y contenido: diversidad y unidad. 

El Libro de Buen Amor ha sido considerada como una de las últimas manifestaciones de la Clerecía, pues no cumple con todas las características. De hecho, es un compendio (miscelánea, amalgama) y en él podemos encontrar:  

- Diversas historias. 

- Distintos géneros literarios: lírica, narrativa con fábulas, cuentos o enxiemplos, teatro (comedia), sermón… 

- Variadas estructuras métricas: arte mayor (cuaderna vía), y arte menor, con distintos tipos de estrofas. También aparecen fragmentos en prosa. 

- Distintas culturas: se mezclan elementos cristianos, árabes y judíos, propios del carácter mestizo de la cultura mudéjar.  

- Mezcla de elementos cultos y populares.  

 

Sin embargo, hay varios elementos que dotan de unidad a esta obra miscelánea: 

  1. El tema. El tema central es la lucha entre el loco amor y el buen amor a través de una panorámica que recoge la crisis de las costumbres de la época. También nos presenta el duelo entre el sentimiento profano y el religioso. 

  1. La intención moral que repite el autor a lo largo de toda la obra: mostrar el recto camino del amor a Dios, pero sin olvidar la errada senda del amor humano). No obstante, también hay ambigüedad en el sentido de la obra (tal y como advertimos en el cuento entre Griegos y romanos) 

  1. Y, especialmente, la forma narrativa empleada: la pseudoautobiografía amorosa. El uso de la primera persona no indica autobiografismo, sino que es una técnica literaria muy corriente en la literatura didáctica medieval. Este supuesto autobiografismo ha originado distintas posturas: para unos el autor cuenta sus propias vivencias; para otros, el libro narra aventuras atribuidas a un personaje literario de ficción. Hoy se admite una postura intermedia. 


SELECCIÓN DE TEXTOS

 

miércoles, 8 de noviembre de 2023

EL ROMANCERO VIEJO


Llamamos “Romancero Viejo o Tradicional” al conjunto de romances que cantaban los juglares y el pueblo desde mediados del siglo XIV hasta finales del siglo XV. Se trata de breves composiciones anónimas de carácter popular y tradicional, pertenecientes en su mayoría al género épico, aunque no carentes de elementos líricos y dramáticos, compuestas originariamente para ser cantadas o recitadas con acompañamiento musical.

Por otra parte, tenemos el Romancero Nuevo: conjunto de romances compuestos por poetas cultos a partir del s. XVI, como Lope de Vega, Cervantes, Góngora, Quevedo, hasta Lorca o Machado.


    • Origen de los romances

Los romances se remontan a la segunda mitad del siglo XIV. Parece demostrado que tienen su origen en los Cantares de Gesta, ya en decadencia en esta época. Los romances, pues, serían fragmentos de aquellos cantares que el público hacía repetir a los juglares y que, con el paso del tiempo, fueron cantados como poemas independientes, sometidos a todo tipo de reelaboraciones y alteraciones, como es propio de la transmisión oral y anónima. Solo con el tiempo comienzan a fijarse por escrito y muchos han llegado hasta nosotros por diversos caminos: en cancioneros manuscritos, en antologías impresas, en romanceros o, incluso, en pliegos sueltos.

Su filiación con los Cantares de Gesta la podemos advertir tanto por su métrica como por su temática y estilo. 


    • Métrica

La métrica de los romances está formada por un número indeterminado de versos octosílabos que riman en asonante los versos pares, quedando sueltos los impares. Como vemos, se trataría de una regularización de la métrica de los cantares de gesta, compuestos mayoritariamente por versos de 14-16 sílabas, agrupados en series monorrimas y con cesura. 



Cantar de gesta

---------------------   -------------------- 16 A

---------------------   -------------------- 16 A

---------------------   -------------------- 16 A

---------------------   -------------------- 16 A

---------------------   -------------------- 16 A


Romance

------------------ 8-

------------------ 8a

------------------ 8-

------------------ 8a

------------------ 8-

------------------ 8a




    • Temática

El principal grupo de romances, y de hecho los más antiguos, son aquellos que tienen una filiación temática con los cantares de gesta. Son los llamados romances históricos o tradicionales. Con el tiempo, se amplió la temática. Así, podemos distinguir:

  • Romances históricos o tradicionales: Romances del Cid, Romances de Fernán González (relativos a la independencia de Castilla), Romances del rey Rodrigo (último visigodo): ej. Romance de los condes de Carrión, Romance de Rodrigo, Quejas de la infanta contra el Cid…
  • Romances fronterizos, moriscos o noticieros: en la época cumplían la labor de los actuales telediarios. De hecho, las principales noticias que trasmitían eran las relativas a la situación de la frontera entre Castilla y los reinos moros. Ej. Toma de Antequera, Abenámar, Abenámar.
  • Romances carolingios y bretones: pertenecientes al ciclo carolingio y artúrico. Ej. Romance de doña Alda, (Roland o Roldán, sobrino de Carlo Magno).
  • Romances novelescos y líricos: poemas de nueva invención sobre asuntos amorosos, sentimentales, cotidianos… Ej. Romance del Conde Olinos, Romance del Conde Arnaldos, Fonte Frida, Rosa fresca, Romance del prisionero…
  • Romances bíblicos y romances clásicos.


    • Estilo literario de los romances

Todos ellos comparten una serie de rasgos estilísticos que recuerdan el estilo formulario de los cantares de gesta:

  • Repeticiones de gran efectividad poética, el uso del paralelismo, anáforas, antítesis, enumeraciones, respuestas-calco…
  • Uso de fórmulas épicas heredadas de la Gesta, con llamadas al oyente, vocativos e introducción del diálogo: allí habló, bien oiréis lo que dirá, respondióle, tal respuesta le fue a dar…
  • Uso frecuente de arcaísmos, recuerdo del origen medieval ( f- inicial en palabras que ya tenían h- (facer); uso del imperfecto de subjuntivo –ra con valor de perfecto simple: Allí respondiera el conde (respondió).
  • Las descripciones son muy breves, con escasos adjetivos (en muchos casos, epítetos) y diminutivos.
  • Importancia del diálogo por el carácter oral, pues los narradores utilizan la voz, el gesto, la entonación y la expresividad para hacer que los personajes vivan y actúen, ayudando a la interpretación del diálogo. Los personajes comienzan a dialogar entre ellos directamente, sin la voz del narrador. 
  • Estructura fragmentaria: comienzos abruptos y finales abiertos, fruto seguramente de ese fragmentarismo. 

domingo, 29 de octubre de 2023

MESTER DE JUGLARÍA


 

1. Historia. Hazañas de caballeros medievales: conquistas.

2. Personajes. 

Protagonista: Caballero de cualidades idealizadas (valiente, honrado, fiel vasallo.)

Antagonista: Enemigos (musulmanes), otros nobles (los infantes de Carrión).

3. Espacio-Tiempo. Territorio fronterizo en la Edad Media.

4. Narrador. Tercera persona omnisciente. Subjetividad: a favor del protagonista, con rasgos del estilo formulario. 

5. Métrica: La aparición del verso suele preceder a la prosa en las diversas literaturas. Deben transmitirse de memoria, memorización que es favorecida por el verso y el habitual acompañamiento de la música. Recurso mnemotécnico.

Tiradas monorrimas asonantes de versos irregulares.

- VERSO: irregulares (entre 12-16 sílabas), con pausa intermedia (cesura)

- RIMA: asonante (mucho más sencilla)

- ESTROFA: tiradas monorrimas

6. Estilo formulario, ligado a los recursos mnemotécnicos o de oralidad: 

- Fórmulas dirigidas al público, para captar su atención, vocativos y formas verbales de 2ª y 1ª persona del plural: "bien oiréis lo que dirá", veréis... Nuestro Cid Rodrigo Díaz con su gente está tratando...

- Exclamaciones e interrogaciones retóricas, que expresan el punto de vista del narrador: ¡Qué bien pagó a los vasallos, a cuantos a él han servido!

- Epítetos épicos (fórmulas laudatorias pra referirse a los personajes): Ej. Mio Cid, el Campeador, el que en buen hora nació, el de la barba bellida, el que en buena hora ciñó espada...; Alvar Fáñez Minaya: el de la atrevida lanza...

- Expresión pleonástica: de los sus ojos tan fuertemente llorando.

- Recursos de repetición: anáforas enumerativas; paralelismo y geminación. Ej. besóle la boca e los ojos de la cara...

- Secuencias descriptivas alusivas al campo de batalla. 


7. Autoría-Transmisión. 

AUTORÍA: La autoría se presupone a un autor culto, un trovador. No obstante, al pasar directamente el texto a los juglares que lo interpretaban, se consideran obras anónimas. (la anonimia, además, es característica propiamente medieval:l as obras están dedicadas a Dios, no importa tanto la persona o el reconocimiento de la individualidad)

TRANSMISIÓN ORAL. A través de juglares. De hecho, MESTER DE JUGLARÍA significa OFICIO DE JUGLARES, que consistía básicamente en: 

1. Entretener.

2. Informar.

MANUSCRITO.  La pérdida de la primera y última página, folio, portada o contraportada, es frecuente por problemas de humedad. Así, se han perdido los datos más importantes como son fechas, autor, etc


8. Finalidad: 

1. Estimular a sus guerreros.

2. Afianzar el sentimiento nacional (similar a la función que cumplieron las películas del Oeste en EEUU).

3. Entretener.

4. Informar sobre la situación de la Reconquista.


miércoles, 25 de octubre de 2023

JORGE MANRIQUE: COPLAS A LA MUERTE DE SU PADRE

 


  • Género: Pertenecen al género de la elegía, escrita con motivo de la muerte de su padre. La importancia de las Coplas es tal que por sí solas convierten al autor en uno de nuestros más grandes poetas y han servido de inspiración a otros autores como Miguel Hernández (Elegía a Ramón Xijé) o García Lorca (Llanto por Ignacio Sánchez Mejías).
  • Métrica: La obra está constituida por cuarenta estrofas de pie quebrado o coplas manriqueñas, cada una de las cuales consta a su vez de dos sextillas. Dentro de cada sextilla, son octosílabos los versos primero, segundo, cuarto y quinto, y tetrasílabos el resto (por ello, pie quebrado). La rima es consonante con el siguiente esquema: 8a 8b 4c 8a 8b 4c.
  • Lenguaje y estilo:  Mezcla la lengua culta (tono cuidado y elevado) con un lenguaje simple, sencillo, armónico, natural y de sobriedad expresiva, anunciando la lengua del Renacimiento. Por otro lado, aparecen recursos literarios ligados al sermón medieval.
  • Estilo exhortativo.
  • Ejemplificaciones, comparaciones, alegorías y metáforas. 
  • Uso de la primera persona del plural
  • Afirmaciones sentenciosas.
  • Enumeraciones y todo tipo de figuras de repetición.


  • Estructura interna

Las coplas suelen dividirse en tres bloques, en una estructura que va de lo general a lo particular:

1ª parte (I-XV): Este primer bloque presenta un carácter filosófico y universal. El poeta reflexiona sobre todos los tópicos de la poesía moral: la vida, la muerte y su poder igualitario, la fugacidad del tiempo y de las glorias del mundo, la vanidad de los placeres y bienes terrenos, la inestabilidad de la fortuna…

2ª parte (XV-XXIV): Aquí concreta las ideas anteriores. Por medio del tópico del Ubi sunt?, hace una reflexión personal e íntima de la angustia del olvido al mencionar la alegre y bulliciosa vida de las cortes medievales: torneos, danzas cortesanas, amores…

3ª parte (XXV-XL): Finalmente introduce la figura de su padre como último grado de individualización. En esta tercera parte, hace un elogio fúnebre de su padre y termina con una alocución de la muerte, a la que responde el propio don Rodrigo. La conclusión final es que todo lo acaba la muerte, la gran igualadora; sin embargo, si la vida es ejemplar, la muerte no es una enemiga, sino la acompañante hacia la morada feliz y definitiva.


Estos tres bloques se corresponden a su vez con las tres vidas de las que habla Manrique:

  • La vida perdurable y eterna.
  • La vida mortal.
  • La vida de la fama. En la Edad Media solo importaban dos primeras vidas: la terrena o temporal, que era el medio para alcanzar la vida que realmente importaba, la vida eterna. Sin embargo, Manrique introduce una idea novedosa, la tercera vida, la vida de la fama, lo que hace perdurar un nombre en el recuerdo de los otros hombres y que tendrá una gran importancia en el Renacimiento.


  • Temas y tópicos.
  • Tema principal. La muerte y las tres vidas: En la Baja Edad Media (pestes, guerras, etc.) se extiende una visión macabra y truculenta de la muerte, que provoca pavor, corrompe lo que había sido bello y destruye las glorias que se levantaron en vida (como veremos al estudiar las Danzas de la muerte en el apartado de teatro). Sin embargo, aquí aparece una visión más humanizada, resignada y consoladora de la muerte (la muerte como liberación y descanso), compensada a su vez por la vida eterna y la vida de la fama. 
  • Temas secundarios y tópicos (derivados del tema anterior, y que surgen como reflexiones morales): 
  • Vanidad de vanidades (tópico bíblico tomado del Eclesiastés).
  • Menosprecio de la vida terrena, la cual solo tiene valor porque procura la vida eterna.
  • Ubi sunt? Interrogación retórica para aludir a los que ya no están. 
  • La rueda de la Fortuna. Inestabilidad.
  • Aeque pede pulsat. La presencia igualadora de la muerte implacable.
  • Iter vitae y Flumen vitae. La vida terrenal como tránsito hacia la vida eterna. 
  • Brevitas vitae y Tempus fugit. Fugacidad del tiempo y los placeres terrenales. 

lunes, 23 de octubre de 2023

EL TEXTO NARRATIVO

 Para conocer mejor las características de la narración vistas en clase, vamos a leer y analizar este cuento de Eloy Moreno incluido en su libro Cuentos para entender el mundo: 

                                            Los zapatos del hombre afortunado 

Hace ya mucho, mucho tiempo... en un reino muy, muy lejano... había un rey cuyo poder y riqueza eran tan enormes como profunda era la tristeza que cada día le acompañaba. Lo tenía todo y aun así no conseguía ser feliz, siempre sentía que le faltaba algo. 

Un día, harto de tanto sufrimiento, anunció que entregaría la mitad de su reino a quien consiguiera devolverle la felicidad. Tras el anuncio, todos los consejeros de la corte comenzaron a buscar una cura. Trajeron a los sabios más prestigiosos, a los magos más famosos, a los mejores curanderos… incluso buscaron a los más divertidos bufones, pero todo fue inútil, nadie sabía cómo hacer feliz a un rey que lo tenía todo. 

Cuando, tras muchas semanas, ya todos se habían dado por vencidos, apareció por palacio un viejo sabio que aseguró tener la respuesta: 

“Si hay en el reino un hombre completamente feliz, podréis curar al rey. Solo tenéis que encontrar a alguien que, en su día a día, se sienta satisfecho con lo que tiene, que muestre siempre una sonrisa sincera en su rostro, que no tenga envidia por las pertenencias de los demás… Y cuando lo halléis, pedidle sus zapatos y traedlos a palacio. Una vez aquí, su majestad deberá caminar un día entero con esos zapatos. Os aseguro que a la mañana siguiente se habrá curado”. 

El rey dio su aprobación y todos los consejeros comenzaron la búsqueda. Pero algo que en un principio parecía fácil, resultó no serlo tanto: pues el hombre que era rico, estaba enfermo; el que tenía buena salud, era pobre; el que tenía dinero y a la vez estaba sano, se quejaba de su pareja, o de sus hijos, o del trabajo… 

Finalmente se dieron cuenta de que a todos les faltaba algo para ser totalmente felices. 

Tras muchos días de búsqueda, llegó un mensajero a palacio para anunciar que, por fin, habían encontrado a un hombre feliz. Se trataba de un humilde campesino que vivía en una de las zonas más pobres y alejadas. 

El rey, al conocer la noticia, mandó buscar los zapatos de aquel afortunado. Les dijo que a cambio le dieran cualquier cosa que pidiera. Los mensajeros iniciaron un largo viaje y, tras varias semanas, se presentaron de nuevo ante el monarca. 

-Bien, decidme, ¿lo habéis conseguido? ¿Habéis localizado al campesino?

-Majestad, tenemos una noticia buena y una mala. La buena es que hemos encontrado al hombre y en verdad que es feliz. Le estuvimos observando y vimos la ilusión en su mirada en cada momento del día. Hablamos con él y nos recibió con una amplia sonrisa y con la alegría reflejada en sus ojos…

-¿Y la mala? -preguntó el rey impaciente.

-Que no tenía zapatos.